La vejez según Taniguchi

Ilustración de El olmo del Cáucaso de Jiro Taniguchi. Ponent Mon, 2016.

La sesión del club de lectura de ayer resultó muy variada, el cómic de Taniguchi, El olmo del Cáucaso, generó muchos temas de conversación. Todos coincidimos en que a través de estos ocho relatos se aprende mucho sobre la cultura japonesa. Hay un tema recurrente en todos ellos: la vejez. Y es que Japón es el país más longevo del mundo. Oficialmente, allí la tercera edad es a partir de los 70 años. En cambio las pensiones de jubilación son bajas, esto hace que muchos ancianos vivan con sus hijos, con la falta de libertad que eso genera, los problemas de convivencia, etc. Esto puede apreciarse por ejemplo en los relatos La vida de mi hermano y Los alrededores del museo.

Yo he leído cada relato de forma sosegada. No todos seguidos, leía uno y lo dejaba y le daba vueltas mientras hacía otras cosas. De esta forma lo he disfrutado mucho.

Me gustan más las obras de Taniguchi en las que él escribe también los textos. En esta, escrita por Utsumi, a veces veo demasiada moralina. 

Me cuesta mucho leer cómic, no me aporta nada el que tenga dibujos, sin embargo en este creo que he aprendido mucho sobre la sociedad japonesa. 

En Neflix hay una serie basada en otra obra de Taniguchi, El gourmet solitario, titulada Samurai gourmet, que es fantástica, aprendes mucho de gastronomía japonesa. ¡La recomiendo!

A mí me ha producido mucha ternura Los alrededores del museo. Esos dos ancianos que se enamoran a pesar de la presión de los hijos. Y el final resulta muy esperanzador. También me ha llamado la atención que aparecen muchos niños. Por ejemplo el relato Atravesando el bosque, protagonizado por dos hermanos, es muy sutil. El caballo blanco de madera también habla de la infancia y de cómo educamos a los hijos. 

El dibujo puede parecer frío y distante pero es el complemento ideal para las historias bastante tristes y con mucha carga emocional. 

Surgió el tema de la soledad, de lo que les cuesta a los japoneses las relaciones sociales, del sexo virtual, etc. Francamente esta novela gráfica nos dio mucho juego, a las 21.30 nos despedimos hasta la siguiente sesión, el próximo 23 de mayo, la última de este curso, con una novela llena de humor: La cámara verde.

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La lluvia amarilla

Molino de Ainielle, pueblo del Pirineo aragonés. Este es uno de los escenarios de La lluvia amarilla de Julio LLamazares. La despoblación y la soledad angustian a su protagonista.

La sesión del club de lectura de ayer jueves resultó muy contenida, y es que la prosa de Llamazares no puede leerse a la ligera, necesita reposo y calma para que te empape. La historia nos la cuenta en primera persona un pastor de ovejas a  punto de morir que rememora su vida; un monólogo que fluye de la mente del protagonista. En veinte capítulos va relatando pequeñas anécdotas que han ido conformando su existencia. Una vida que abarca el siglo XX e incluye la Guerra Civil en la que hubo que evacuar el pueblo y de la que su hijo Camilo no volvió. Uno más de los que quedan en las cunetas.

El espacio en el que transcurre la historia, un pueblo del Pirineo aragonés, Ainielle, es casi tan importante como los personajes que pueblan la novela; porque es el espacio, el entorno, el que los ha endurecido.

El silencio y la quietud serán totales. Ni un ruido, ni una señal de humo, ni una presencia o sombra de presencia por las calles. Ni siquiera el temblor indefinido de un visillo o de una sábana colgada en el frontal de alguna de cualquiera de sus múltiples ventanas. (Página 10)

Aborda en esta breve novela, 159 páginas, muchos temas que curiosamente siguen hoy tan vigentes si no más que cuando se publicó por primera vez en 1988: la despoblación del mundo rural, la soledad, la memoria, el miedo a la locura, la vejez, la muerte, etc.

Transcribimos aquí algunas de las muchas cosas que se dijeron en la sesión.

La he leído dos veces, la primera me ha resultado muy triste y me costaba entrar. La segunda le he disfrutado mucho, estaba más pendiente del lenguaje, de las descripciones, etc. La anécdota me interesaba menos.

Un libro profundamente triste y a la vez hermoso. / A mí no me resultó triste, es una prosa tan bien escrita que me dejaba llevar sin más. / Me encoge el corazón todo el rato, esa desolación y sabes que no hay esperanza.

Cuando mata al perro me dio una llorera… / La descripción de la vida de la perra (Página 119) es memorable. / Recomiendo leerla a cachos, a capítulos, no toda seguida que te abruma un poco.

A mí me gustó mucho otra obra de LLamazares, Distinas formas de mirar el agua, es más optimista, nostálgico pero no deprimente. / Pues yo he leído un cuentecito que se titula El valor del agua. Trata de un abuelo y un nieto y también el abuelo echa de menos el pueblo y acaba en una residencia. Con ilustraciones en blanco y negro de Antonio Santos se lee en cinco minutos.

El tema de la soledad que desemboca en locura me ha recordado el ensayo de Sergio del Molino, La  España vacía. Relata algunos casos similares. / A mí me ha recordado mucho a Pedro Páramo de Juan Rulfo. 

La novela es fantástica para un club de lectura, nos sentimos muy contentos de haberla analizado despacio. Os dejamos con una sobrecogedora adaptación teatral realizada en 2007.

Cuando los pueblos se quedan vacíos

Hablaremos de La lluvia amarilla de Julio LLamazares el jueves 24 de enero. ¡Entrada libre!

Estamos leyendo este mes de enero La lluvia amarilla de Julio Llamazares. La novela habla de cómo el paso del tiempo va destruyendo todos los sueños, todas las ilusiones; y de cómo al final, la ruina humana, la ruina arquitectónica, acaba siendo invadida otra vez por la naturaleza de la que venimos.

Si Miguel Delibes fue uno de los primeros escritores en reflejar la vida miserable que llevaba la gente del campo (Los santos inocentes, Las ratas), Llamazares reflejó como nadie la soledad de los pueblos abandonados. Curiosamente, hoy las nuevas generaciones parecen volver la vista al medio rural como una oportunidad, un sitio al que volver, un lugar en el que empezar una nueva vida.

Analizaremos la novela de Llamazares sin perder de vista libros emblemáticos ahora mismo como La España vacía (Sergio del Molino)Los últimos. Voces de la Laponia española (Paco Cerdá), Quién te cerrará los ojos. Historias de arraigo y soledad en la España rural  (Virginia Mendoza), Diario rural (Fenimore Cooper), o el recién salido del horno del profesor de la Universidad de La Rioja, Emilio Barco, Donde viven los caracoles.

Esperamos mantener un ardiente debate sobre todo esto el jueves 24 de enero en la planta baja de la Biblioteca. ¡Estáis todas y todos invitados!

Un adiós especial

Esta candorosa viejita es Joyce Farmer autora de "Un adiós especial"

Esta candorosa viejita es Joyce Farmer autora de “Un adiós especial”. Cómic del mes de junio (nº 20) de la Biblioteca de la Universidad de La Rioja.

Este largo y penoso mes de junio lleno de exámenes se acaba y le decimos adiós de una manera definitiva, hablando de la muerte. Porque pocas veces hemos visto en un tebeo el día a día de dos viejos, su deterioro progresivo (pérdida de memoria, incontinencia, falta de higiene, etc.) y finalmente la muerte.

Ya Paco Roca nos contó en Arrugas los avatares de un anciano al ingresar en una residencia, ahora la experiencia que nos relata Joyce Farmer (California,1938) es la de permanecer en tu casa y el derecho a morir sin dolor, cuidados paliativos, etc.  unadiosespecial

En Un adiós especial Farmer nos cuenta su vivencia personal cuidando a su padre y su madastra. Y lo hace de forma honesta y sincera; y consigue incluso salpicar la obra con momentos de humor.

Un dibujo brusco y barroco en blanco y negro que al principio puede pesar, pero el estupendo guión y el ritmo de la narración, hacen que pronto te olvides de eso y te centres en el día a día de estos dos ancianos. Su autora es ya una candorosa anciana pero en su juventud hacía cómic underground y lo abandonó por su poca rentabilidad.

Quizá lo dicho hasta ahora no anime en exceso a su lectura pero la sensación al acabar de leerlo no es de tristeza sino de serenidad. ¡Una obra imprescindible para los que antes o después seremos cuidadores o necesitaremos cuidados!