Bob Dylan: como un canto rodado

José Andrés Cabello. Biblioteca de la UR. Jueves 16 de febrero de 2017.

Sergio  Andrés Cabello. 34 personas nos juntamos en la sala de prensa de la Biblioteca. 16-02-2017

Intensa y muy concurrida resultó la sesión de ayer jueves de nuestro club de lectura. Sergio Andrés Cabello empezó hablando de la obsesión de muchos escritores por escribir la gran novela americana: Hemingway, Steinbeck, Faulknert, Fitzgerald, Franzen, etc. Esa misma idea puede apreciarse también en algunos músicos, el propio Bruce Springsteen, sin embargo no es el caso de Bob Dylan. Demasiado individualista para representar ese mito.

Nos resumió las tres etapas fundamentales de la carrera de Dylan. Una primera etapa folk en la que actuaba solo con su guitarra y su armónica colgada al cuello y se convirtió en ídolo de toda una generación, representante de la canción protesta, del compromiso, idilio con Joan Baez, etc.

Pero a él lo que le gusta es experimentar, no quería quedarse quieto (1965), no le interesaba ser representante de nada ni de nadie, quiere hacer lo que le da gana. Siguió buscando, evolucionando, se electrificó (guitarras elécticas) y se echó en brazos del rocanrol. Es esta seguramente su mejor etapa en la que creó tres discos incontestables. En 1966 tiene un accidente de moto y decide darse un largo descanso de giras y actuaciones. Vuelve ya convertido al country. 

Y después Cabello abrió el debate que resultó muy rico porque varias personas habían asistido a un concierto en directo de Dylan e incluso un estudiante americano que está como Erasmus en la UR nos dio su opinión: Su gran aportación es la mezcla, cómo ha sabido fundir tantos ritmos (folk, blues, rock, etc.). No pueden separarse las letras de las músicas. En ese ensamblaje está la magia. 

Y a partir de ahí el resto de los asistentes, algunos vinieron por primera vez a esta sesión, fueron opinando.

Su aportación a la música popular en lengua inglesa es inconmensurable. Cuida mucho las letras, es pura poesía. Ha dignificado la música popular y ha incitado a otros a currarse las letras, a buscar poesía en las letras de las canciones. 

Está bien que el Nobel abra fronteras, que rompa estereotipos, pero el próximo que sea un escritor de los que publica libros. No les vaya a dar ahora por dárselo a otros cantantes. Con este como símbolo es suficiente.

Admiro su capacidad para salirse de lo previsible, para reinventarse varias veces. Pero mir prioridad para el Nobel es Nicanor Parra.

A mí me parece bien que se lo hayan dado, no tiene una gran voz, de hecho algunas versiones que otros cantantes han hecho de sus canciones me gustan más que cuando las canta él; el propio Springsteen por ejemplo. Pero sus letras (algunas traducciones, no todas) me encantan. Algunos opinan que solo por su álbum Blonde merece el Nobel. A mí por ejemplo la canción que le escribió a su mujer, Sara, es maravillosa. 

Muchas gracias al profesor Sergio Andrés Cabello por covertir la sesión en algo tan especial. Os dejamos con la canción que está considerada por buena parte de la crítica especializada como la mejor composición de la historia del rock. Una canción que dura 6 minutos y habla de una mujer que pierde fama y fortuna y se convierte en una vagabunda: Como un canto rodado = Like a rolling stone.

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