Homenaje a los traductores

Mañana sábado 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Traducción. Se trata de dar visibilidad a los traductores, esos autores invisibles que nos permiten leer a personas que escriben en otros idiomas. Sin ellos nos perderíamos grandes palabras, grandes relatos. Además de los que se nombran en el vídeo, a nosotros se nos ocurren otros ejemplos.

¿Quién no recuerda a Miguel Azaola y su deliciosa traducción de El pequeño Nicolás? ¿Qué sería de nosotros sin Cristina Gómez Baggethun traductora de la maravillosa Trilogía de Tora?  ¿Y la que se conoce como la trilogía del muchacho traducida del islandés por Enrique Bernárdez Sanchís?

Por no hablar de la parte audiovisual de la que tampoco somos muy conscientes. Nuestro pequeño homenaje desde aquí, un club de lectura en el que a menudo hablamos de este tema, que si la traducción chirría, que si suena natural, que si… Felicidades a todos los traductores y traductoras del mundo. ¡¡Gracias!!

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Vía revolucionaria, una novela demoledora

Obras de Richard Yates que hemos manejado para esta sesión del club de lectura. En todas hay mucho alcohol.

Obras de Richard Yates que hemos manejado para esta sesión del club de lectura. En todas hay mucho alcohol. Corrían los años cincuenta en Estados Unidos. Logroño, 19 de enero de 2017.

La sesión de ayer jueves estuvo muy concurrida, y es que la obra de Richard Yates no deja indiferente a nadie. Soledad, incomunicación, falta de sentimientos sinceros, de todo esto adolecen los personajes de Vía revolucionaria.

Los personajes están muy bien trazados, parece una obra de teatro, es como si los tuvieras delante, como si los estuvieras viendo y escuchando. No solo los protagonistas, también los secundarios. Mi personaje preferido es John, el profesor de matemáticas mentalmente perturbado, es el único que dice lo que piensa.

Me encanta cuando la pareja protagonista Frank y April Wheeler discuten, sabe muy bien reflejar la tensión, los diálogos son ágiles, cortantes, magníficos.

La trama está muy bien urdida, la tensión es constante y el final sorpresivo. Me encanta ese final en el que todo queda cerrado, todo encaja. Nada queda al azar.

Refleja muy bien cómo era Nueva York en los años cincuenta, los primeros bloques de oficinas que se tragan a hombres todos iguales: con cortes a cepillo, vestidos con traje gris y camisa blanca. O secretarias con tacones y trajes ceñidos. La obsesión por ser un hombre, por resultar viril, hay que hablar de trabajo o de coches y ellas de recetas de cocina y de ropa.

En situaciones graves, extremas, describe pequeños detalles que hacen más verosímil el relato. Es como cuando no recuerdas casi nada del funeral de tu padre pero sí que hacía viento. Cuando están en el hospital Frank y Shep esperando a ver qué ocurre con April dice el narrador: “De modo que continuaron de pie, escuchando el canturreo del celador y los rítmicos golpes de fregona contra la pared, así como ocasionales ruidos de pisadas de goma de alguna enfermera” Página 386

Recoge muy bien el conflicto entre los ideales juveniles y la asunción de responsabilidades en la madurez.También he visto la película y es estupenda, la recomiendo. Me ha recordado también a otra película: Lejos del cielo con Julian Moore.

Una de las personas del club nos contó que había vivido unos años en Estados Unidos y que las largas distancias provocan mucha incomunicación. Y nos habló del mundo de la enseñanza allí y la verdad es que resultó muy enriquecedor. Nos despedimos muy tarde porque la novela da para mucho, es demoledora. Y fuera hacía un frío del carajo.

¿Cómo se explica que Richard Yates no esté en las librerías?

Vía revolucionaria publicada en 1990 fue calificada como novela perfecta. ¡No te la pierdas!

Vía revolucionaria de Richard Yates fue calificada de novela perfecta al publicarse en 1961.

Cuando este año Richard Ford recibió el premio Príncipe de Asturias de las Letras nos lanzamos a leer todas sus obras y dimos con un curioso libro: Flores en las grietas. En él Ford reflexiona sobre la literatura y nos habla de forma meticulosa de un autor desconocido para nosotros hasta ese momento: Richard Yates. Ford es un gran admirador de su primera novela, Revolutionary Road (Vía revolucionaria),  que fue llevada al cine por Sam Mendes. Tanto Mendes como Ford han contribuido a la revalorización de la obra de Yates.

Tras leer la novela, uno no puede dejar de preguntarse por qué no es más conocido Richard Yates. Si vas a una buena librería te encuentras con un fondo de clásicos: Raymond Carver, Hemingway, Nabokov, Kafka, Chéjov, etc. ¿Y por qué no Richard Yates? Por qué el autor de una novela que al publicarse fue tildada de perfecta permanece en el olvido. También hemos leído su libro de relatos, Once maneras de sentirse solo, y para nuestro estupor es un libro agotado, disponible solo en bibliotecas. De modo que reivindicamos a este autor, que se reedite y que esté en las librerías como lo que es: un clásico. Lean esta novela por favor: es perfecta. Y luego, vean la película protagonizada por la maravillosa Kate Winslet. Todo disponible en la Planta baja de la BUR.

Lo que sea que une a las personas había desaparecido

Componentes del club de lectura de la BUR. Al fondo el edificio de la Biblioteca. Logroño, 21 de abril de 2016.

Componentes del club de lectura de la BUR. Al fondo el edificio de la Biblioteca. Logroño, 21 de abril de 2016. Universidad de La Rioja.

Doce personas nos juntamos ayer en el club de lectura para abordar un relato corto cuanto menos sorprendente: La última noche de James Salter. Había distintas interpretaciones del cuento y desde luego no dejó indiferente a nadie. Para unos, la historia de la esposa con una enfermedad terminal que es ayudada por su marido para acabar con su vida pero antes hace una cena de despedida con una amiga de la familia, (que resulta ser la amante del marido) no es verosímil; en cambio otros opinaban que todo es posible. Aquí os dejamos un pequeño resumen.

El personaje del marido me resulta un poco perturbador, a veces consecuente y otras un auténtico estúpido; la relación de pareja tampoco me parece idílica: Era un hombre sociable pero también quisquilloso, que tartamudeaba un poco al principio y que vivía con su mujer de un modo satisfactorio para ambos. (Página 143)

la_última_noche_james_salterMe ha hecho pensar en la muerte, en el significado de la palabra amor, la traición, la infidelidad. La importancia de los objetos, la despedida. Me gusta porque no es sensiblero y tampoco resulta frío, me encanta la escritura de Salter: claro, conciso, concreto y a la vez denso. Con dos pinceladas te pone en situación.

He leído todos los relatos y recomiendo no leerlos seguidos porque te abruman, es mejor leerlos salteados o alternando con otras lecturas. Los relatos cortos requieren mucha concentración y a menudo una relectura.

Salter tiene voz propia (algo difícil de encontrar) y va dejando indicios, pequeñas pistas, deja caer elementos que luego acaban encajando perfectamente.

Comentamos también lo bien traducidos que están los cuentos de Salter. El traductor es Luis Murillo Fort. Buscando en nuestro catálogo hemos descubierto que ha traducido también estas tres excepcionales novelas. Las dejamos en la cesta del club de lectura.

Estas tres magníficas novelas tienen en común haber sido traducidas del inglés por Luis Murillo Fort.

Estas tres novelas tienen en común (además de ser magníficas) el  haber sido traducidas del inglés por Luis Murillo Fort.

Nos despedimos leyendo el final del cuento : Así fue como Walter y Susanna se separaron, tras ser descubiertos por Marit. Se vieron dos o tres veces con posterioridad, a instancias de él, pero no sirvió de nada. Lo que sea que une a las personas había desaparecido. Ella dijo que no podía evitarlo. Que las cosas eran así.