La escritura desnuda de Coetzee

A J.M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 2003 por su brillantez a la hora de analizar la sociedad sudafricana. Hemos leído su novela Desgracia.

En la sesión del club de lectura de ayer jueves hablamos de la novela Desgracia de Coetzee, ambientada en Ciudad del Cabo en el post-apartheid. Las leyes han cambiado pero la realidad del día a día, la convivencia entre negros y blancos sigue siendo complicada.

Antes de empezar a hablar de la novela contextualizamos un poco la historia de la colonia de El Cabo. Fue fundada a mediados del siglo XVII para proveer de agua y alimentos a los buques holandeses que pasaban hacia las Indias orientales. Las sociedades indígenas que provenían del sur de África fueron desplazadas por los  europeos. A lo largo del siglo XIX estaba en pleno apogeo la colonización de los africanos, que acabaron siendo sometidos por los europeos.

Los primeros que se instalaron en la zona sur de África fueron los holandeses, descendientes de los bóers, los cuales habían luchado con los ingleses por la colonización de dicho lugar debido a los intereses de ambos por la riqueza mineral de la zona y su posición estratégica entre dos océanos muy importantes. A su vez reprimían a los nativos que se rebelaban contra holandeses e ingleses.

Sin este contexto es difícil entender a los personajes, a Lucy, la hija de David Lurie que se niega a marcharse de la granja en la que vive a pesar de los hechos traumáticos de los que es víctima.

Todos coincidimos en que es una novela dura, muy bien escrita y que engancha. La primera parte es mas liviana, un profesor se lía con una alumna y eso le causará una desgracia tras otra. La segunda parte entra ya en el meollo de la convivencia entre negros y blancos. Todas las obras de Coetzee cuestionan el régimen del apartheid y cualquier tipo de racismo; también es un gran defensor de la dignidad de los animales. No es este el único tema que aborda la novela: el deseo, la vejez, la hipocresía social, etc.

Su prosa es austera, desnuda, precisa, pulida. Para una análisis pormenorizado de la novela os recomendamos este taller de lectura de Liliana Costa. Os dejamos con el trailer de la película del mismo título que protagonizó el gran Malkovich.

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Desgracia, una novela subyugante

Este mes de febrero estamos leyendo la novela Desgracia de Coetzee. Hablaremos de ella el jueves 21 de febrero. Fotografía tomada de http://www.vozpopuli.com.

Estamos ahora mismo leyendo la novela Desgracia del Premio Nobel de Literatura J.M. CoetzeeSu protagonista, David Lurie, tiene 52 años y poco de lo que enorgullecerse. Con dos divorcios a sus espaldas, apaciguar el deseo es su única aspiración; sus clases en la universidad son un mero trámite para él y para los estudiantes.

Cuando se destapa su relación con una alumna, David, en un acto de soberbia, preferirá renunciar a su puesto antes que disculparse en público.

Rechazado por todos, abandona Ciudad del Cabo y va a visitar la granja de su hija Lucy. Allí, en una sociedad donde los códigos de comportamiento, sean de blancos o de negros, han cambiado, donde el idioma es una herramienta viciada, David verá hacerse añicos todas sus creencias en una tarde de violencia implacable.

Una historia profunda, extraordinaria, que por momentos atenaza el corazón, y siempre, hasta el final, subyugante.

Cada frase de las novelas de Coetzee tiene la extrañísima virtud de impelir fuertemente a pasar a la próxima, y también, a la vez, de hacer que uno desee demorarse en ella y lamente siempre abandonarla o dejarla atrás. No sé de ningún efecto mejor ni más noble al que pueda aspirar un escritor. (Javier Marías)