Paciencia, como un cómic de grapa

Paciencia de Daniel Clowes. Cómic del mes de enero de la BUR, nº 49.

Paciencia de Daniel Clowes. Cómic del mes de enero de la BUR, nº 49. ¿Ganará en Angulema?

Este mes de enero os ofrecemos un tebeo de ciencia ficción. Su autor es uno de los grandes valores del cómic norteamericano, ganador de medida docena de premios Eisner: Daniel Clowes. Podríamos decir que esta Paciencia es ya una obra de madurez. Tiene un aire retro, pulp, mucho color, violencia, amor, una mezcla muy particular que en conjunto resulta adictivo. Gráficamente arrebatador, recuerda a los viejos tebeos de grapa de los 60 y a la vez es absolutamente fresco. Gustará a los amantes del cómic de superhéroes. Otro pelotazo de la editorial  riojana Fulgencio Pimentel.

Si todavía no os hemos convencido para que os lo llevéis prestado, nos queda un último cartucho: está nominado a mejor cómic del año en el Festival de Angulema que se celebra este mismo mes de enero. Coincide también que Clowes está a punto de estrenar la versión cinematográfica de su anterior obra, Wilson Este personaje es un vago, un idiota, una flor delicada. No perdamos de vista este año a Daniel Clowes. De momento está en la planta baja de la BUR.

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Chapuzas de amor

El amor con sus grandezas y miserias es el tema recurrente de nuestro cómic del mes de agosto.

El amor con sus grandezas y miserias es el tema recurrente del cómic del mes de agosto de la Biblioteca de la Universidad de La Rioja. Nº 32/2015. Ilustración de Jaime Hernández.

Jaime Hernández nació en 1959 en California, donde creció en compañía de su hermana y sus cuatro hermanos, en el seno de una familia de inmigrantes mexicanos. En 1981, junto a sus hermanos Beto (Tiempo de canicas) y Mario, fundó la revista Love & Rockets.  Allí nació su novela gráfica Locas protagonizada por un grupo de mujeres jóvenes entre las que destaca Maggie Chascarrillo. Pues bien este Chapuzas de amor, que hemos elegido como cómic del mes de agosto, viene a cerrar ese universo de Locas. Maggie ha engordado, se ha hecho mayor y sigue buscando el amor.

Dibujo en blanco y negro, limpio con una buena planificación de cada página. Apenas dibuja fondos o escenarios, toda la la energía está en los rostros de los personajes.

Fantasía de Chacarrillo.

Fantasía de Maggie Chascarrillo en Chapuzas de amor.

La estructura narrativa no es lineal, intercala flashbacks y fantasías. Muy inspirada la de las páginas 8 y 9 (Imagen de arriba) en las que Maggie sueña que está tumbada sobre una gigantesca hoja tropical. Nuestro admirado Álvaro Pons califica este cómic de obra maestra en su blog La carcel de papel. ¡A ver qué os parece a vosotros!

Un adiós especial

Esta candorosa viejita es Joyce Farmer autora de "Un adiós especial"

Esta candorosa viejita es Joyce Farmer autora de “Un adiós especial”. Cómic del mes de junio (nº 20) de la Biblioteca de la Universidad de La Rioja.

Este largo y penoso mes de junio lleno de exámenes se acaba y le decimos adiós de una manera definitiva, hablando de la muerte. Porque pocas veces hemos visto en un tebeo el día a día de dos viejos, su deterioro progresivo (pérdida de memoria, incontinencia, falta de higiene, etc.) y finalmente la muerte.

Ya Paco Roca nos contó en Arrugas los avatares de un anciano al ingresar en una residencia, ahora la experiencia que nos relata Joyce Farmer (California,1938) es la de permanecer en tu casa y el derecho a morir sin dolor, cuidados paliativos, etc.  unadiosespecial

En Un adiós especial Farmer nos cuenta su vivencia personal cuidando a su padre y su madastra. Y lo hace de forma honesta y sincera; y consigue incluso salpicar la obra con momentos de humor.

Un dibujo brusco y barroco en blanco y negro que al principio puede pesar, pero el estupendo guión y el ritmo de la narración, hacen que pronto te olvides de eso y te centres en el día a día de estos dos ancianos. Su autora es ya una candorosa anciana pero en su juventud hacía cómic underground y lo abandonó por su poca rentabilidad.

Quizá lo dicho hasta ahora no anime en exceso a su lectura pero la sensación al acabar de leerlo no es de tristeza sino de serenidad. ¡Una obra imprescindible para los que antes o después seremos cuidadores o necesitaremos cuidados!