Siete sitios sin ti

Siete sitios sin ti / Juan Berrio. Dibbuks, 2017 Cómic del mes de marzo de la BUR (nº 63). 109 páginas divididas en siete capítulos. Muy poco texto, impera el dibujo.

Este mes de marzo y cuando estamos a punto de irnos de vacaciones de Semana Santa os convidamos con un cómic de amor y desamor. Siete sitios sin ti cuenta la crisis de una joven pareja, seguramente la primera ruptura,  y lo hace dejando que pase el tiempo, con silencios, con calma, fijándose más en cómo transcurren los hechos que en los hechos mismos. No hay broncas en esta ruptura, hay sufrimiento pero sin dramas ni reproches. Juan Berrio es de Valladolid, arquitecto de formación aunque trabaja como fotógrafo, ilustrador, escritor, etc.

Ambienté la historia en una época en la que no había móviles ni tanto uso de las redes sociales; quizá en los primeros 90. Porque creo que en esta época la historia tendría menos fuerza. Antes podías pasarte unos días sin saber nada de la persona amada. En la época actual eso sería imposible.

En cuanto a la técnica usada en este cómic explica: uso lápiz coloreado digitalmente, una vez terminando el lápiz calco las páginas varias veces en la mesa de luz, para pulir los defectos y cuando me gusta el resultado hago el dibujo final, lo escaneo y le doy color. He utilizado un fondo común color crema para todas las páginas, lo que unifica la historia. Y luego para cada capítulo uso unos colores dominantes con un tratamiento muy sencillo. Y en el último toques de color rojo para destacar un momento narrativo importante.

Nos gusta mucho el título, sugerente y evocador. Y la historia por la sencillez, la claridad, y la ausencia de juicios de valor; solo muestra, no trata de dar respuestas, ni consejos fáciles. ¡Es la vida que pasa simplemente y Juan Berrio la dibuja! Os dejamos con este vídeo que recoge una exposición realizada en 2016 con parte de su obra.

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Cuentos de la estrella legumbre

Uno de los Cuentos de la estrella legumbre de Javier Olivares publicado por Media Vaca.

Este mes de febrero que nos deja las calles llenas de nieve, lluvia y viento hemos elegido un cómic que no se sabe si es un tebeo, un álbum ilustrado, relatos cortos, chistes o letras de canciones. Pero a quién le importa… Son magníficos y leyéndolos te quedas sin ojos y te saben a poco y quieres más. Humor absurdo del bueno.

La culpa de todo la tiene Javier Olivares y su pandilla de amigos. La editorial Media Vaca recopila historias realizadas por Olivares para la revista Krazy Comics y otras revistas durante 15 años. La edición es de lujo, cuidada hasta el extremo, tapa dura encuadernada en tela negra, con las letras e imágenes de cubiertas y lomo sobreimpresas. Los Cuentos de la estrella legumbre te esperan en la Planta baja de la Biblioteca. ¿Quieres estrenarlos?

El Bueno de Cuttlas

El Cómic del mes de mayo de la BUR (nº 53) lo firma Calpurnio Pisón.

El Bueno de Cuttlas es un cómic creado hace 22 años por Calpurnio Pisón (Eduardo Pelegrín. Zaragoza 1959). Empezó siendo el más temible pistolero de todos los tiempos pero pronto amplió su universo y llegó a ser un capitán pirata terrible. Cuando uno lo ve por primera vez apenas percibe un monigote en blanco y negro, sin ojos, sin boca, sin nada. Despojado de casi todo, lo identificamos por el sombrero y los cuatro palitroques que le hacen de brazos y piernas.

Y sin embargo con esos pocos elementos, minimalismo extremo, construye historias muy expresivas, llenas de filosofía y emociones; por momentos surrealista, a veces ingenuo y siempre irreverente. Las historias son independientes unas de otras, ocupan una página. Se hizo tan popular que dio el salto a la televisión.

Ahora mismo es noticia porque se acaba de publicar un nuevo recopilatorio de sus historias. El bueno de Cuttlas os espera en la planta baja de la Biblioteca. ¡Pardiez!

El cómic entra en el museo

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Se acaba de inaugurar en el IVAM de Valencia una exposición sobre cómic comisariada por Álvaro Pons. Reúne 200 cómics originales, una amplia selección de obra gráfica y fotográfica, objetos y otras referencias sobre la generación de autores valencianos que en los años 80 se erigió en vanguardia de la renovación y ruptura del cómic español y europeo. Sento Llobell, Mariscal, Micharmut, Daniel Torres, Manel Gimeno y Mique Beltrán son los principales nombres de esta generación, un grupo de autores a los que les une la influencia de Miguel Calatayud.

El objetivo era traer el cómic al IVAM y lo hemos hecho con una exposición que muestra la diversidad estética y temática que abarcaron estos autores, una generación de artistas que revolucionó el cómic y cambió las reglas. (Álvaro Pons, comisario)

Lo mejor de la noticia es que no se trata de una actividad puntual sino que de forma gradual se quiere integrar el cómic en el discurso del museo. Esperemos que otros museos tomen nota.

El ala rota

El ala rota es la otra cara de El arte de volar. Un díptico en el que Antonio Altarriba homenajea a su padre y a su madre.

El ala rota, cómic del mes de abril de la BUR  (nº 40), es la otra cara de El arte de volar. Un díptico en el que Antonio Altarriba homenajea a su padre y a su madre. Altarriba es guionista de cómics y de fotos.

Este mes de abril hemos elegido como cómic del mes una novela gráfica recién salidita del horno: El ala rota de Antonio Altarriba. Sí, el autor de El arte de volar, flamante Premio Nacional de Cómic 2010, en la que relata la historia de su padre y su fatídico suicidio en una residencia de ancianos, riojana por cierto.

Pues bien, en esta nueva obra nos cuenta la historia de su madre, Petra Ordóñez, nacida en 1918 en Pozuelo de la Orden (Valladolid) y fallecida en 1998 en Vitoria. Una mujer de su tiempo: discreta, callada, sumisa, sacrificada y relegada en un mundo de hombres. Petra tuvo una infancia y una juventud bastante duras y ya mayor se separó de su marido. Ingresó entonces en una residencia regentada por monjas y esos últimos años fueron relativamente felices gracias a que el ambiente religioso de la residencia vitoriana se acoplaba a su carácter.

Su muerte a los 80 años y el impactante descubrimiento de su minusvalía (un brazo roto por su propio padre tras nacer) despertaron en Altarriba la necesidad de reconstruir la vida de su madre. Sin escatimar detalles íntimos, como la vida sexual de sus padres, algo que le pareció necesario para construir un retrato sincero de su padre y su madre. .

El Ala rota dibujada por Kim (Joaquim Aubert, 1942) y con guión de Antonio Altarriba. Norma, 2016.

El Ala rota dibujada por Kim (Joaquim Aubert, 1942) y con guión de Antonio Altarriba. Norma, 2016. En estas viñetas relata el momento en que su hijo (el propio Altarriba) la lleva a la residencia porque su padre no puede convivir ya con ella.

El dibujo en blanco y negro de Kim, un tanto grotesco a veces, pero más limpio de lo habitual en él, nos recuerda a Robert Crumb y a Joyce Farmer, acompaña muy bien el tono negro de esta España negra. Lo que nos ha cautivado del cómic es el reflejo de la España del momento, el reflejo de esas mujeres pobres nacidas para servir: primero al padre, luego al marido, y más tarde a los hijos; y en muchos casos sirvieron también fuera de casa. En el caso de Petra sirvió en la casa de Santiago Sánchez González, general de Franco pero partidario de la monarquía.

Antonio es un magnífico escritor, relata con agilidad una historia que seguirías leyendo con gusto (a pesar de sus 250 páginas), de la que te apetece aprender más. Y sobre todo un buen punto de partida para rescatar la memoria histórica, esa parte por la que los libros de texto siguen pasando de puntillas. ¡Imprescindible!