Encuentro con Nell Leyshon

Nell Leyshon y Anaïs Zarándula en el III Festival de Narrativas Cuéntalo de Logroño. 21-11-2019

Gracias al III Festival de Narrativas Cuéntalo de Logroño tuvimos un encuentro con la escritora Nell Leyshon en el que pudimos preguntarle por sus novelas El color de la leche y El bosque. ¡Un auténtico privilegio! Nell habla español y es simpática, rápida y cercana. Afirmó estar muy acostumbrada a trabajar con clubes de lectura y con grupos de personas y lo cierto es que nos hizo sentir muy cómodos y a gusto.

Nos contó que cuando escribió Del color de la leche pensó que había escrito un libro muy inglés. Y sin embargo estoy recorriendo el mundo gracias a esta obra. En Colombia por ejemplo muchas mujeres se han identificado con Mary. Y en España también ha tenido mucho éxito. Yo he sido la primera sorprendida. Soy una escritora de emociones y las emociones por mucho que nos empeñemos no se pueden controlar. Yo distingo entre escritores cerebrales (de la cabeza) y escritores emocionales (del corazón). Yo pertenezco claramente a este segundo grupo. 

Nos juntamos 30 personas y se nos hizo corto porque Nell respondía dando muchos detalles.

También me gusta dejar silencios y huecos en mis diálogos, espacios en blanco en el libro, para que sea la persona que me lee la que los rellene, la que los complete. 

Y enseguida nos lanzamos a hacer preguntas. ¿Por qué Mary escribe? ¿A quién se dirige cuando dice Quería contarte lo que ha pasado para que tú sepas por qué hice lo que hice. (Pg. 174)

Mary escribe para dejar testimonio. Mary es muchas mujeres, también las mujeres que están en los cementerios cuyos talentos creativos se han perdido para siempre. Por eso yo creo mucho en las leyes, son muy importantes; protegen los derechos. No siempre vamos hacia adelante, también retrocedemos. No podemos permitir que nuestros talentos se sigan perdiendo. 

¿Gusta también a los adolescentes esta novela, les llega?

Sí, sobre todo a las chicas, se identifican mucho con Mary. La leen en muchos institutos y funciona muy bien.

Nell nos confesó que está a punto de acabar una nueva novela:  Estos días en Logroño estoy escribiendo. Y también esta novela está protagonizada por una mujer.

Y se nos pasó la cita en un suspiro. Nell tenía después un encuentro con Manuel Jabois y Sabina Urraca dirigido por Raquel Vicedo con el título Irse a Madrid. Resultó también fantástico y hubo lleno total. Por cierto, Raquel nos leyó una cita de un libro que recomendó especialmente hablando del tema del desarraigo: Otra vida por vivir de Theodor Kallifatides. Un griego que emigró a Suecia. Un librito de 153 páginas que nos ha cautivado.

A mis veinticinco años, cuando me pregunté cómo viviría mi vida, la respuesta fue “yéndome”. A los setenta y siete la pregunta volvió. ¿Cómo viviría la vida que me quedaba? Y la respuesta era, cada vez con más frecuencia, “volviendo”. (Página 79)

Manuel Jabois, Nell Leyshon, Raquel Vicedo y Sabina Urraca. A la derecha la escultura de Isidro Ferrer, autor de los carteles de Cuéntalo 2019. El tema de este año ha sido el desarraigo.

La quietud de Ignacio Ferrando

Ignacio Ferrando con integrantes del club de lectura ¿Qué he hecho yo para leer esto?  Biblioteca de la Universidad de La Rioja. Logroño, 24-10-2019

Una sesión para no olvidar la que tuvimos ayer jueves con Ignacio Ferrando y su  obra La quietud. Una novela que nos confesó surgió de una conversación con unos amigos que estaban inmersos en un proceso adoptivo en la Federación Rusa. A partir de ahí fue tejiendo una novela con dos partes bien diferenciadas, la primera más sutil, más sicológica, y la segunda con más acción, más tensión. También nos contó Ferrando que en otros encuentros algunas personas le han dicho que les hubiera gustado haber leído esta novela antes de ir a adoptar a su hijo.

El personaje de Héctor que narra la historia empieza siendo un hombre inseguro, contradictorio, que se deja llevar, y tras el viaje a Siberia va cambiando, regresa siendo otro, ese recorrido, ese viaje le ayuda a encontrar la calma interior, la quietud, de ahí el título. Para más información sobre la novela hay un Cuaderno de trabajo en su web en el que explica con detalle cómo la fue urdiendo.

Y tras las explicaciones de Ferrando dimos el turno de palabra a las más de veinte personas que acudieron a esta sesión.

A mí me parece que toca muchos temas, no solo la adopción, habla de las relaciones de pareja, de la paternidad, de los dilemas morales, etc. / Me ha encantado, es una novela que te engancha, muy bien escrita y que no cae en sentimentalismos. / A mí me ha emocionado el capítulo en el que habla de su padre.

Me encanta la cubierta del libro, la foto de ese niño repeinado que te mira…

Confieso que si no fuera por el club nunca hubiera leído esta novela y sin embargo la he disfrutado un montón. Es amena y entretenida, con su punto de misterio. No la pude soltar, quería saber si conseguían o no adoptar a Dimitri.

Yo ahora me voy a leer la de Referencial porque me apetece leer más cosas de Ferrando. 

Nosotros en el club volveremos a programar a Ferrando para hablar de sus cuentos. Es un registro muy distinto pero en el que se mueve como pez en el agua. Antes de despedirnos repartimos los ejemplares de El bosque, el libro del que hablaremos en nuestra segunda sesión el jueves 28 de noviembre. ¡Hasta pronto!

Libros de Ignacio Ferrando disponibles en la Biblioteca de la BUR.

La casa rencorosa

Casa en Mont-Royal (Montreal, Canadá) escenario de la novela La cámara verde.

Una casa nos va contando la historia de las personas que viven en ella, unas personas que ni la cuidan, ni la reparan, ni nada; y claro, la casa va acumulando cierto rencor hacia esas personas egoístas que suben y bajan por sus escaleras sin dedicarle ni un minuto. Y esa casa narradora, esa casa que es un personaje más de la historia te va manipulando como lector, te va contando solo lo que ella quiere y cuando quiere.

En ese momento, comprendí que mi venerable fundador no me había considerado nunca como el hogar familiar. Que yo nunca había sido para él más que una granja. Un trastero. Un almacén. Un banco. Una caja registradora. Una vulgar hucha. Que era inútil seguir alimentando la ilusión de que ese padre desnaturalizado se ocuparía algún día de mí. (Página 208)

La historia de esta casa tan manipuladora, La cámara verde,  sirvió ayer jueves para cerrar nuestro club de lectura de este curso 2018-2019. La mayoría habíamos disfrutado mucho con el humor negro de la novela.

La estructura es una de las cosas que más valoramos, con continuos flashbacks que te llevan del presente al pasado; elipsis (sabes que lo ha matado, lo deduces aunque no lo ves), cartas, diarios, diálogos, etc.

La personificación (la casa convertida en un personaje más que siente, huele, etc.) está muy lograda con expresiones buscadas, fantástica la traducción: Por mucho que me devane el granero (Página 141)

Utiliza muchos diálogos, son como escenas teatrales muy bien construidas, eso le da mucha viveza a la novela, es como si estuviéramos viendo a los personajes actuar sobre un escenario. El estilo de Martine Desjardins es muy depurado, escribe fantásticamente bien y tiene un sentido del humor maravilloso. Algunas frases como perlas:

Estelle entra en unos de esos estados de cólera latente que presagian la peor de las tormentas (Página 115) / Nunca es demasiado pronto para inculcar a nuestros hijos el sentido del ahorro (pág. 48) / En un banco se entra como se entra en una iglesia (Prosper, pág. 47 / Enterramos a Louise con poca pompa (pág. 211. Todo el párrafo es de traca)

Disfrutamos un montón analizando todos los matices de la novela, y nos despedimos hasta octubre que volveremos con nuevos bríos.

La vejez según Taniguchi

Ilustración de El olmo del Cáucaso de Jiro Taniguchi. Ponent Mon, 2016.

La sesión del club de lectura de ayer resultó muy variada, el cómic de Taniguchi, El olmo del Cáucaso, generó muchos temas de conversación. Todos coincidimos en que a través de estos ocho relatos se aprende mucho sobre la cultura japonesa. Hay un tema recurrente en todos ellos: la vejez. Y es que Japón es el país más longevo del mundo. Oficialmente, allí la tercera edad es a partir de los 70 años. En cambio las pensiones de jubilación son bajas, esto hace que muchos ancianos vivan con sus hijos, con la falta de libertad que eso genera, los problemas de convivencia, etc. Esto puede apreciarse por ejemplo en los relatos La vida de mi hermano y Los alrededores del museo.

Yo he leído cada relato de forma sosegada. No todos seguidos, leía uno y lo dejaba y le daba vueltas mientras hacía otras cosas. De esta forma lo he disfrutado mucho.

Me gustan más las obras de Taniguchi en las que él escribe también los textos. En esta, escrita por Utsumi, a veces veo demasiada moralina. 

Me cuesta mucho leer cómic, no me aporta nada el que tenga dibujos, sin embargo en este creo que he aprendido mucho sobre la sociedad japonesa. 

En Neflix hay una serie basada en otra obra de Taniguchi, El gourmet solitario, titulada Samurai gourmet, que es fantástica, aprendes mucho de gastronomía japonesa. ¡La recomiendo!

A mí me ha producido mucha ternura Los alrededores del museo. Esos dos ancianos que se enamoran a pesar de la presión de los hijos. Y el final resulta muy esperanzador. También me ha llamado la atención que aparecen muchos niños. Por ejemplo el relato Atravesando el bosque, protagonizado por dos hermanos, es muy sutil. El caballo blanco de madera también habla de la infancia y de cómo educamos a los hijos. 

El dibujo puede parecer frío y distante pero es el complemento ideal para las historias bastante tristes y con mucha carga emocional. 

Surgió el tema de la soledad, de lo que les cuesta a los japoneses las relaciones sociales, del sexo virtual, etc. Francamente esta novela gráfica nos dio mucho juego, a las 21.30 nos despedimos hasta la siguiente sesión, el próximo 23 de mayo, la última de este curso, con una novela llena de humor: La cámara verde.

La Barcelona de Eduardo Mendoza

Barcelona. Exposición de 1929. La plaza de España en construcción.

Eduardo Mendoza se documentó durante años para escribir esta novela que algunos denominan histórica pero que no lo es dado que juega constantemente con la realidad y la ficción, amalgama  ambos aspectos y a veces como lector te asalta la duda ¿será verdad esto que cuenta?

En cuanto a la estructura de la novela, consta de siete capítulos; al principio va intercalando digresiones, relatos históricos, con la historia del protagonista Onofre Bouvila, pero hacia la mitad se centra más en este personaje y sus avatares, no vuelve a interrumpir el relato hasta el último capítulo en el que habla de la preparación de una nueva Exposición Universal. Utiliza la técnica del collage. Plagada de saltos en el tiempo.

La historia es vista y contada a través de la delincuencia y sus personajes son delincuentes también. Adapta muy bien el lenguaje de las distintas capas sociales que pululan por la novela. Aborda muchos temas: centralismo frente a nacionalismo, corrupción, independentismo, diferencias sociales, etc.

Mendoza reivindica el uso del humor en la novela contemporánea. Utiliza el humor para mostrar lo amargo y lo absurdo de la realidad. Un humor a veces esperpéntico, exagerado. Incluso las muertes y las venganzas las narra con desenfado, en tono de parodia, casi con frivolidad. Especialmente impactante es el final, digno de una película de James Bond.

El crítico José Saval la compara con El gran Gatsby, dice que la ciudad de Barcelona no se diferencia mucho del Nueva York de Fitzgerald. Que hay muchos paralelismos entre las dos historias.

A algunas personas del club estas digresiones se les han hecho un poco pesadas, inflan el relato quizá innecesariamente. En cualquier caso resultó muy interesante el debate. La próxima cita para el 11 de abril ya que las vacaciones de Semana Santa están a la vuelta de la esquina.

La escritura desnuda de Coetzee

A J.M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 2003 por su brillantez a la hora de analizar la sociedad sudafricana. Hemos leído su novela Desgracia.

En la sesión del club de lectura de ayer jueves hablamos de la novela Desgracia de Coetzee, ambientada en Ciudad del Cabo en el post-apartheid. Las leyes han cambiado pero la realidad del día a día, la convivencia entre negros y blancos sigue siendo complicada.

Antes de empezar a hablar de la novela contextualizamos un poco la historia de la colonia de El Cabo. Fue fundada a mediados del siglo XVII para proveer de agua y alimentos a los buques holandeses que pasaban hacia las Indias orientales. Las sociedades indígenas que provenían del sur de África fueron desplazadas por los  europeos. A lo largo del siglo XIX estaba en pleno apogeo la colonización de los africanos, que acabaron siendo sometidos por los europeos.

Los primeros que se instalaron en la zona sur de África fueron los holandeses, descendientes de los bóers, los cuales habían luchado con los ingleses por la colonización de dicho lugar debido a los intereses de ambos por la riqueza mineral de la zona y su posición estratégica entre dos océanos muy importantes. A su vez reprimían a los nativos que se rebelaban contra holandeses e ingleses.

Sin este contexto es difícil entender a los personajes, a Lucy, la hija de David Lurie que se niega a marcharse de la granja en la que vive a pesar de los hechos traumáticos de los que es víctima.

Todos coincidimos en que es una novela dura, muy bien escrita y que engancha. La primera parte es mas liviana, un profesor se lía con una alumna y eso le causará una desgracia tras otra. La segunda parte entra ya en el meollo de la convivencia entre negros y blancos. Todas las obras de Coetzee cuestionan el régimen del apartheid y cualquier tipo de racismo; también es un gran defensor de la dignidad de los animales. No es este el único tema que aborda la novela: el deseo, la vejez, la hipocresía social, etc.

Su prosa es austera, desnuda, precisa, pulida. Para una análisis pormenorizado de la novela os recomendamos este taller de lectura de Liliana Costa. Os dejamos con el trailer de la película del mismo título que protagonizó el gran Malkovich.

La lluvia amarilla

Molino de Ainielle, pueblo del Pirineo aragonés. Este es uno de los escenarios de La lluvia amarilla de Julio LLamazares. La despoblación y la soledad angustian a su protagonista.

La sesión del club de lectura de ayer jueves resultó muy contenida, y es que la prosa de Llamazares no puede leerse a la ligera, necesita reposo y calma para que te empape. La historia nos la cuenta en primera persona un pastor de ovejas a  punto de morir que rememora su vida; un monólogo que fluye de la mente del protagonista. En veinte capítulos va relatando pequeñas anécdotas que han ido conformando su existencia. Una vida que abarca el siglo XX e incluye la Guerra Civil en la que hubo que evacuar el pueblo y de la que su hijo Camilo no volvió. Uno más de los que quedan en las cunetas.

El espacio en el que transcurre la historia, un pueblo del Pirineo aragonés, Ainielle, es casi tan importante como los personajes que pueblan la novela; porque es el espacio, el entorno, el que los ha endurecido.

El silencio y la quietud serán totales. Ni un ruido, ni una señal de humo, ni una presencia o sombra de presencia por las calles. Ni siquiera el temblor indefinido de un visillo o de una sábana colgada en el frontal de alguna de cualquiera de sus múltiples ventanas. (Página 10)

Aborda en esta breve novela, 159 páginas, muchos temas que curiosamente siguen hoy tan vigentes si no más que cuando se publicó por primera vez en 1988: la despoblación del mundo rural, la soledad, la memoria, el miedo a la locura, la vejez, la muerte, etc.

Transcribimos aquí algunas de las muchas cosas que se dijeron en la sesión.

La he leído dos veces, la primera me ha resultado muy triste y me costaba entrar. La segunda le he disfrutado mucho, estaba más pendiente del lenguaje, de las descripciones, etc. La anécdota me interesaba menos.

Un libro profundamente triste y a la vez hermoso. / A mí no me resultó triste, es una prosa tan bien escrita que me dejaba llevar sin más. / Me encoge el corazón todo el rato, esa desolación y sabes que no hay esperanza.

Cuando mata al perro me dio una llorera… / La descripción de la vida de la perra (Página 119) es memorable. / Recomiendo leerla a cachos, a capítulos, no toda seguida que te abruma un poco.

A mí me gustó mucho otra obra de LLamazares, Distinas formas de mirar el agua, es más optimista, nostálgico pero no deprimente. / Pues yo he leído un cuentecito que se titula El valor del agua. Trata de un abuelo y un nieto y también el abuelo echa de menos el pueblo y acaba en una residencia. Con ilustraciones en blanco y negro de Antonio Santos se lee en cinco minutos.

El tema de la soledad que desemboca en locura me ha recordado el ensayo de Sergio del Molino, La  España vacía. Relata algunos casos similares. / A mí me ha recordado mucho a Pedro Páramo de Juan Rulfo. 

La novela es fantástica para un club de lectura, nos sentimos muy contentos de haberla analizado despacio. Os dejamos con una sobrecogedora adaptación teatral realizada en 2007.

Frankenstein sigue vivo

En este escenario del Montblanc,  Chamonix, Ginebra, se desarrolla parte de la acción de Frankenstein. Una naturaleza que relaja al desesperado estudiante Victor Frankenstein.

Quisimos crear un cierto aire de misterio en nuestra última sesión del club de lectura de este año que se termina. Encendimos velas, llenamos la mesa con las diferentes ediciones de Frankenstein y fuimos desentrañando algunas de sus claves.

La edición de 1818 se publicó en  tres volúmenes, la siguiente de 1831 en un solo volumen que contiene 24 capítulos. Esta última está mejor hilvanada aunque la de 1818 es alabada por los críticos por su frescura. Mary era una jovencita de 18 años cuando la publicó por primera vez, para la siguiente era ya viuda y se había convertido en una mujer más prudente.

La acción transcurre en diversos escenarios: Ginebra (Suiza), Alemania, Gran Bretaña y el Polo Norte.

La estructura epistolar del relato no es sencilla y ahí radica también su interés. Las primeras 16 páginas incluyen 5 cartas. El relato de Víktor (149 páginas, 24 capítulos) es el más amplio, e incluye el alegato del propio monstruo; y 12 paginas finales con otras 5 cartas. Podríamos decir que el relato contiene varios trozos o partes que juntos crean la novela. Un puzle que el lector ha de componer. Una especie de caja o muñeca china que dentro incluye otra más pequeña, y así sucesivamente. Como el propio monstruo podemos decir que la novela está hecha de retales. Narrativas concéntricas las ha llamado Isabel Burdiel en la edición de Cátedra (Página 75)

La novela de Frankenstein tiene una estructura de cajas o muñecas chinas.

Tiene dos narradores principales. El estudiante Víctor Frankenstein y el propio monstruo, la criatura. Esta fábula sigue produciendo fascinación en los lectores de hoy. Aquí algunas de las cosas que se dijeron:

Me ha sorprendido lo poco que describe Mary al monstruo (Páginas 120 y 121 de la edición de Nórdica). La imagen que tenemos es de las películas no de la novela. 

El monstruo es una criatura desvalida, que carece de afecto y que es abandonada a su suerte. Es mi personaje preferido, el que más me emociona. Las páginas en las que explica cómo aprende a leer observando a la familia Lacey, son magníficas. (Página 173 y 174 de la edición de Nórdica).

La parte que más me gusta es cuando habla el monstruo, cuando se queja de no tener familia, de no tener con quién hablar, a quién amar. Creo que mucha gente que se siente distinta, por su aspecto, orientación sexual, etc. puede conectar con esta obra. Me recordó la película de El hombre elefante.

Víctor Frankenstein acude a la Universidad de Ingolstadt (Alemania). Es en esta ciudad donde crea al abominable monstruo. La acción transcurre en 17??.  Se publicó por primera vez en 1818.

No sabía que el castillo de Frankenstein existe en realidad, aunque está en ruinas y que tenía una leyenda: en él vivía un alquimista de triste fama obsesionado con hallar una cura para la muerte. Hacía experimentos macabros, para ello profanaba tumbas, robaba restos humanos y molía huesos. De aquí sacó Mary shelley la idea.

La novela tiene tintes feministas, esto dice Víctor refiriéndose a su prometida: Elizabeth aprobaba los motivos de mi marcha, y solo lamentaba el no tener las mismas oportunidades que yo para ampliar su campo de experiencia y cultivar su mente. (Páginas 275 de la edición de Cátedra)

La novela me ha llevado a investigar sobre el mito de Prometeo. Y sobre la vida de Mary. Me ha provocado mucha curiosidad. Me ha encantado la biografía novelada de Charlotte Gordon (Circe, 2018). ¡Me la he bebido!

No es una novela para leer así por la noche, requiere estar muy alerta para entender bien la estructura. Toda la novela es un flashback casi hasta el final.

Y eran ya las nueve de la noche y podríamos haber seguido una hora más. Nos despedimos con esta reflexión.

¿En qué se diferencia de otras novelas góticas? Lo que produce horror no es algo sobrenatural, es algo que podría ser. Por eso produce tanto miedo. El intento de romper con el orden natural de las cosas. Un intento de suplantar a Dios. Es una apelación a la responsabilidad del creador no un rechazo a la ciencia. Hoy en día temas comos los límites éticos de la ciencia, los cyborgs, la robótica, los transplantes, el tráfico de órganos, etc. hacen que la historia siga vigente incluso más que cuando se creó. ¡El año que viene más! ¡Feliz Navidad!

Las hermanas Bunner o la urgencia del amor

Los junquillos amarillos o narcisos son elementos recurrentes en la novela Las hermanas Bunner. Los cita hasta tres veces en momento cruciales de la novela (páginas 126, 146). Siempre en la manos de la hermana más pequeña, Evelina, la más caprichosa.  ¿Por narcisista quizá?

Ayer jueves tuvimos una de las sesiones más exitosas del club de lectura. A todo el mundo le había entusiasmado la novela de Edith Wharton, Las hermanas Bunner.  Ambientada en el Nueva York de finales del XIX y con apenas 154 páginas colmó las expectativas de todas y todos.

Dice Soledad Puértolas en la introducción que Edith Wharton es una creadora de atmósferas, que sus descripciones nos remiten al cine. A nosotras nos parece que también podría adaptarse al teatro, por lo que tiene de estructura perfecta, todo funciona como un reloj perfectamente engrasado. Empieza Wharton describiendo el barrio (el callejón), entra en la tienda de las hermanas, y allí en esa tienda que es a la vez vivienda, allí, sucede todo: conversaciones que nos hablan de anhelos, ilusiones, decepciones e incluso muerte.

La tercera persona que narra (siempre desde los ojos de la resignada hermana mayor, Anna Eliza) va relatando (o grabando si pensamos en una cámara) lo que allí sucede,  salpicando las descripciones de diálogos breves pero elocuentes. No da puntada sin hilo.

La señora Hochmüller condujo a las hermanas Bunner al dormitorio, En él las invitó a dejar en una montañosa y blanca cama de plumas los mantos de cachemira bajo los cuales la solemnidad de la ocasión las había impulsado a cocerse, y, después de que dieran a sus vestidos de seda negra los tirones necesarios para recolocarlos y de que Evelina se ahuecara el cabello delante de un espejo decorado con conchas de color rosa, la anfitriona las hizo pasar a un salón poco aireado que olía a galletas de jengibre. (Página 71)

La novela tiene dos partes muy diferenciadas, la primera, más lenta, nos presenta a los personajes y el ambiente cerrado y anodino en el que viven. En la segunda parte, la novela coge velocidad, por momentos parece un relato detectivesco, no da tregua; y en la página 128 con el regreso de Evelina se ralentiza de nuevo, de ahí hasta el final es una lenta agonía. Anotamos aquí algunas de las opiniones de las personas que asistieron a la sesión.

La introducción de Soledad Puértolas la he leído antes y después de leer la novela y me parece muy esclarecedora.

Me ha sorprendido ver el papel tan triste que tenían las mujeres en el siglo XIX, las pocas opciones. Casarse como única salida, casarse a toda costa y con quien sea. Me alegro de no haber vivido esa época. Me ha hecho pensar también que esa urgencia sigue existiendo en países menos desarrollados que España o Europa. 

Me parece una novela muy interesante en muchos aspectos, literariamente por supuesto pero como documento sociológico, para saber cuál era la situación de la mujer hasta hace cuatro días. Dice mucho en apenas 154 páginas.

El lenguaje de la novela me parece sublime, frases largas, diálogos breves, adjetivos muy bien elegidos. Muy pulido. Una frase memorable refiriéndose a Ann Eliza: Empezó a notar un cansancio adelantado y doloroso.

Me encanta el personaje de La señorita Mellins (página 49-50 y 95), Wharton saca ahí su cínico humor. 

Me gusta todo de este libro: el fondo y la forma. Del fondo se ha dicho ya mucho pero de la forma me gustaría resaltar la portada de Elisa Arguilé (me encanta cómo ilustra esta zaragozana) y la propia parte física del libro, tengo varios de esta editorial (que también es de Zaragoza) y me parece que lo cuidan todo mucho. La traducción de Ismael Attrache es fantástica. Ni un error de tipografía, todo el libro es elegante. Me parece muy especial para regalar.

Yo también recomiendo Etham Frome, también es una novela cortita pero intensa. Y sus relatos cortos por supuesto. Páginas de espuma acaba de publicar el primer volumen. Es la primera mujer de la que van a publicar sus Cuentos completos. Queda pendiente de salir el segundo volumen. 

Fantasía en la vida cotidiana

Alberto Chimal (México, 1970) autor de Los atacantes. Literatura fantástica en la vida cotidiana.

La primera sesión del club de lectura de este curso resultó muy animada con nuevas incorporaciones y muchas ganas de leer cosas distintas. El mexicano Alberto Chimal tiene una habilidad especial para contar experiencias que están en los límites de la vida cotidiana, la imaginación fantástica, lo insólito, lo imposible.

Afirma además que también la literatura fantástica puede incluir crítica social. A las autoridades les disgusta que nos cuestionemos la realidad. Por ejemplo en su cuento Los salvajes hace una parodia del mundo de la mafia. Os anotamos aquí algunas opiniones que fueron surgiendo.

A mí el cuento de Tú sabes quien eres, sobre el acoso a través de las redes sociales, me dio bastante miedo. Tuve que leerlo tres veces para situarme. Consigue crear una atmósfera de tensión muy grande.

El relato de La gente buena me puso los pelos de punta. Ese servilismo de los personajes Marco y Elda. Me ha recordado al tema de las madres de alquiler ucranianas. O el tráfico de órganos. Seres humanos obligados por la necesidad urgente de sobrevivir a comerciar con sus órganos, sus sentimientos, etc. 

A pesar de todo consigue darle a todo una chispa de humor, humor negro claro. 

Me gusta cómo maneja el lenguaje, cómo te va envolviendo, creando una atmósfera inquietante. Requiere releer pero merece la pena el esfuerzo. Desde luego te deja un poso, te replanteas tu propia realidad.

Yo también he leído el libro que acaba de publicar, Manos de lumbre, es menos fantástico, me ha gustado más que Los atacantes.