El día de las escritoras en la Universidad de La Rioja

El Rector, Julio Rubio, abrió el acto puntualmente con el texto de Elena Soriano.

En la sala ELE de la Biblioteca a las doce en punto la directora de la Biblioteca, Marta Magriñá, abrió el acto con una introducción sobre la importancia de celebrar el día de las escritoras, la necesidad de dar visibilidad a escritoras de los siglos XIX y XX, de poner en valor sus creaciones y sus esfuerzos por dejar atrás la imagen de la mujer como ángel del hogar y reivindicar su derecho desarrollarse como ser humano.

El Rector, Julio Rubio, apoyó el acto con su presencia y argumentó que solo hay cinco mujeres rectoras en la universidades españolas frente a más de cincuenta hombres rectores. La cifra lo dice todo. Y fue el primero en leer uno de los veinte textos.

Nerea Fernández que recientemente leyó su tesis en la UR y es también poeta: Geografía interior.

Se habían apuntado para leer de todos los sectores de la comunidad educativa: profesorado, alumnado y personal de administración y servicios (PAS).

Ángela Baltanás, alumna de la UR que leyó el texto de Julia de Burgos.


Ángeles Goicoechea y Goio Sesma. Unidad de Igualdad de género de la UR.

Desde la unidad de Igualdad de la UR leyeron el texto de Elena Fortún, perteneciente a su libro Oculto sendero. El acto transcurrió en un ambiente informal, y todo el mundo se mostró entusiasmado con la idea de leer en voz alta textos que habían elegido de entre los veinte ofrecidos por la Biblioteca Nacional partiendo de la selección de Anna Caballé.

Libros a los que pertenecen los veinte textos que se leyeron.


El mismo acto lo repetimos por la tarde con otras veinte personas, la mayoría pertenecientes a nuestro club de lectura y personal de la Biblioteca que se apuntó encantado.

Así de contentas posaron el grupo de la tarde. Desde las 18.00 hasta las 19.30 leyendo.

Asunción Jiménez, profesora de la UR con Carmen Sáez, coordinadora del acto.

La profesora Maria Asunción Jiménez aportó también el testimonio de la primera mujer que reivindicó su derecho a entrar en la Biblioteca Nacional , corría el año 1837, y nos leyó la noticia del diario El País en el que se recoge con el título Leer es cosa de hombres. Resultó un testimonio fantástico para cerrar el acto.

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